martes, 27 de abril de 2010
A mi amante secreto.
Más nunca imaginé que en tan corto tiempo llegaría a extrañarte, tu ausencia ha sido más que terrible y cabe mencionar que llevo poco de conocerte, de disfrutar de tu presencia, de sentirme extrañamente bien al estar en tu compañía. El verte en manos de alguna otra persona y saber que no puedo tenerte en ese momento, me resulta devastador. Es solo increíble y hermoso lo que puedes llegar a causar, esas hermosas figuras cambiantes que podría fotografiar cientos de veces sin cansarme de ver cada una de las imágenes. Tan inofensiva apariencia, tan bello, tan ligero, pero a la vez tan tentador y adictivo. Especial al grado de poderte distinguir con tan solo tu peculiar y extraordinario olor. Oh tabaco, si supieras cómo te necesito de vuelta.
Delicieux.
Imposible, delicioso. Es cómo sentir el dulce beso que viene de los labios del ser amado, cómo levantarse una mañana viendo el mar frente a un ventanal infinito, sentir la brisa que viaja hasta tu cara sabiendo que no tienes de que preocuparte, que el día es sólo para ti y nadie más; es cómo aquella tarde de verano en la que caminas por una ciudad en la que nadie te conoce; cómo un café a las ocho de la mañana en aquel cálido lugar con olor a tabaco, cómo esa alegría que se siente cada qué comienza un nuevo año; cómo ese amigo con quien inevitablemente sonríes, cómo ese abrazo maternal después de que has tropezado, cómo eso que sientes en el estómago antes de verlo, cómo pasar la tarde leyendo ese libro que hace años habías abandonado, cómo un día lluvioso y tranquilo en casa, cómo todo lo placentero en esta corta e insignificante vida, cómo todas las buenas memorias de tu infancia, llega suavemente hasta tus oídos, con una pizca de torpeza y deleitándote a cada momento, hermoso, hermoso Jazz.
sábado, 3 de abril de 2010
Café orgásmico
¡Qué frustrante sentimiento! Realmente lucho por que se vaya, creo que es un poco ridículo, quizá un par de años antes no me hubiera afectado, más ahora puedo ver más claramente como es la gente, puedo ver la crudeza de la vida, y lo triste que puede llegar a ser la mía en algunos días. En realidad podría presumir que este sentimiento trae consigo un gran hallazgo; nunca me había sentido tan bien al convivir con ciertas personas durante todo mi tiempo de vida, jamás había sucedido que el final de mi día acabará con una sonrisa y dijera "este día si valió la pena" simplemente por haberlo pasado con esas personas. Pero ahora, viene después de esto el incómodo sentimiento, debido a que si no paso el día con cualquiera de estas personas, siento que no valió la pena, y debido a la realidad en la que vivo, me sería imposible verlos diario o incluso seguido y eso en realidad resulta deprimente. Y si al menos fueran varias las personas que valen la pena, podría arreglármelas para pasar más tiempo con ellas, más cabe mencionar que no son más de tres. También me resulta triste que hace algunos meses todo esto me tenía sin preocupación debido a que o bien, había mucha gente con la que me pasaba bien o las personas que creía yo valían la pena en esos momentos, eran las personas más cercanas a mí y me era normal pasarla todo el tiempo con ellos. Más es cierto que esas personas no valían la pena en realidad y el buen rato que pasaba con ellos, no se compara de ninguna forma con el que paso con estas nuevas personas. Creo que si aún me faltan aspectos por descubrir de este tipo, prefiero vivir cegada, ya que al descubrir cosas buenas, vienen las malas acompañándolas, quizá no al mismo grado en todos los casos, incluso en algunos otros ni siquiera se nos ocurren las malas, pero en casos como este, es imposible no verlas. Y me invade un enorme miedo, el saber que algún día alguna de estas personas puede desaparecer de mi vida, me resulta difícil pensarlo, qué haría yo sin alguno de ellos. En fin, solo me queda refugiarme en algún distractor.
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