sábado, 29 de mayo de 2010

La realtividad de la importancia

Vaya... encontré esto en mis documentos, lo escribí hace mucho y no recuerdo por qué... :


Que extraña sensación. Se encontraba al lado mío, inmóvil, luciendo como una roca; por un momento pensé en tocarle, más ese aspecto frío me era desconocido y resistí a hacerlo. El ruido lo perturbaba, yo me hallaba confundida, ¿Debía irme?, ¿Debía dejar de mirarle de esa forma?, tenía un aspecto triste, cómo si en efecto estuviera pensando en algo devastador. El ambiente no favorecía nada, simplemente me confundía más, el ruido, la gente, las luces, estuve a punto de irme de allí, mientras él solamente permanecía quieto. Sus manos se movían de un lado a otro, como si estuviera intentando hacer algo, sus oscuros ojos brillaban mirando hacia un punto en la nada; parecía que el sueño lo estaba matando, no tenía las suficientes fuerzas para levantarse de aquella horrible posición encorvada que lo hacía verse poco atractivo. No había forma de romper el silencio. Y ahí me encontraba, junto a esa figura escuchando letras que describían la situación perfectamente, extrañándole, aunque nuca le tuve. Amándole con todas mis fuerzas sin ser capaz de regalarle una palabra y sin haber recibido un solo abrazo. Más el sabio sabe esperar, y quizá esperando llegue a algo, algo que valga la pena y lo sé, algún día, esos tristes ojos y esa fría figura, cambiarán. Odio estar en situaciones en las que lo único que queda es esperar.



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